lunes, 22 de abril de 2013

CIUDAD NOSTALGIA






CIUDAD NOSTALGIA

Siempre que veo a Moisés Vargas me intriga. Es raro, porque lo conozco desde que tenía 6 años y de forma más precisa, desde que mi hermano empezó a ir a las maquinitas, pero esa es otra historia… Sin embargo, nunca lo acabo de conocer, las veces que lo veo con esa amplia sonrisa y calidez que lo caracteriza tiene algo nuevo que contar, sobre sus experiencias y su mundo, un mundo que parece otro pero que en realidad es el mismo, sólo que él es especialista en ver aquello que usualmente no nos detenemos a mirar o pensar, y además, tiene una encantadora forma de explicar las cosas, de tal suerte que me siento un poco vulnerable y sorprendida también.

La última vez que nos vimos, tuve la oportunidad de conocer parte de su trabajo y pude percatarme de que esa fijación por los detalles que tanto llama mi atención, es la misma que expresa a través de sus piezas, articuladas con sumo cuidado y en las que, a través de la manipulación de sus elementos logra cargar de una visión estética y social muy interesante, como su increíble serie “Ciudad Nostalgia” que trata sobre letreros de hoteles olvidados en la Ciudad de México, o su serie Nature Trouvee, misma que podrán apreciar al final de la entrevista en el video que les linkeamos. Y sin más preámbulos, les comparto la entrevista que le hice.



¿Como inició tu vocación de artista?
Quisiera diferenciar una cuestión semántica en torno a tu pregunta; considero que la vocación artística surge de un deseo o inclinación personal para emprender una actividad que te brinda aptitudes y conocimientos en un campo específico y que se va construyendo intelectualmente mediante una formación académica. En mi caso, la obra que desarrollo ha sido más bien un impulso casi incontrolable que surge de mis entrañas y que me brinda la oportunidad de reinterpretar elementos de lo cotidiano a partir de algunos detalles que parecieran imperceptibles para los demás -según deduzco-, en los cuales, encuentro una oportunidad de especie de fuga  que aligera la carga de mi trabajo profesional y de la vida en sí. En este sentido creo que el término más justo en mi caso sería el de portador de una “naturaleza creativa alimentada en parte por la frustración”…

Te explico, cuando era joven siempre quise estudiar pintura pero no lo hice por recomendación de mi madre que me dijo: “primero estudia algo que te de dinero y luego pintas lo que quieras”… así entonces decidí estudiar arquitectura, a la fecha mi profesión no me da el dinero que mi madre quisiera, sin embargo mi trabajo paralelo de foto[grafica] aparte de que me aligera la frustración por no haber estudiado pintura, comienza poco a poco a rendir frutos principalmente simbólicos, pues la satisfacción que tengo mas allá de la financiera –que también es importante- es la que me queda del vacio que mis piezas dejan al partir. Cuando alguien llega a mi casa y me dice: me gusta esta o aquella obra, OK cuesta tanto, va me la llevo. Entonces es ese testigo del recuadro blanco que queda en la pared marcado por el polvo el que me hace pensar que voy en buen camino y que debo seguir adelante, no por una cuestión de varo a priori pero si por una cuestión de expresión personal profunda con la cual se identifican aquellos que, sin yo ser reconocido en el medio, simplemente le apuestan a tener una parte de mi en algún espacio suyo.



¿Cuál es tu metodología de trabajo?
Realmente no tengo una metodología, simplemente me identifico con elementos visuales que en el momento me marcan, dan vueltas y retumban en la cabeza y ahí mismo los registro; siempre cargo con mi cámara fotográfica por mi trabajo como urbanista, me encanta el asombro que la ciudad te ofrece cuando deambulas en ella dispuesto a perderte y a descubrir cosas nuevas. Me llama mucho la atención la manera y las formas en como los habitantes se apropian de la ciudad, tan monumental físicamente y tan irreverente socialmente, que gran contradicción…

Me pasa que de repente me clavo en los detalles que dejan huella de una temporalidad en riesgo de verse perdida o más bien ignorada, y es ahí donde digo “antes de que se pierda hay que registrarla y reinterpretarla”, pues dicha temporalidad está cargada de una belleza intrínseca que vale la pena dejar plasmada, materializarla en papel y compartirla, utilizando como herramienta de trabajo una simple cámara fotográfica digital”. De esta relación de asombro y vínculo intangible surge una obsesión que define el tema y la serie: los letreros viejos de cines, hoteles o tiendas de esta “Ciudad Nostalgia”, La geometría de elementos de la naturaleza y el progreso que te brinda el contraluz del amanecer mientras camino temprano y somnoliento reflexionando en torno a su naturaleza encontrada (Nature Trouvée) y  la posibilidad de relación plástica que existe entre ellos que parecieran tan diametralmente opuestos. Entonces mi trabajo es el resultado de un proceso evolutivo que pasa de la foto a la síntesis en blanco y negro, diluyendo su espacialidad en un solo plano y de ahí a la grafica exagerada, y posteriormente en una nueva serie, alimentada de elementos complementarios como sucede en mí favorita “VERSUS”.



Por lo regular la gente que conoce mi trabajo me dice sin saberlo: “eres arquitecto” y yo respondo: “si ¿Como lo sabes?” Es que no podrías no serlo, nomas de ver tu lente me queda claro, yo simplemente respondo: nadie puede negar la cruz de su parroquia.


¿Quiénes o qué objetos de estudio te inspiran al momento de crear?
Mi trabajo se centra en dos conceptos principales: la naturaleza y el “progreso” y pongo el segundo entre comillas porque en realidad aquellos elementos gráficos con que lo relaciono son una especie de sátira pues el progreso es una noción tan pero tan ambigua; entonces me clavo mucho en su inconclusión, la cual desde mi punto de vista podría considerarse una especie de burla pero también de crítica. Por ejemplo, las varillas de las construcciones interminadas características de las zonas periféricas de la ciudad conocidas como las “varillas de la esperanza” -pues representan una aspiración colectiva al piso siguiente, que llegara un día, tal vez-.  Encuentro en ellas una belleza intrínseca casi al mismo nivel de la armonía que te ofrece la geometría del muérdago que cuelga de un árbol cuya existencia está condenada por cargar con él a cuestas.

Estos dos elementos los complemento con otros dos; los cuatro considero, expresan la gran contradicción de las sociedades contemporáneas, pero son tan influyentes que dictan la mayoría de los patrones y dinámicas sociales, me refiero a la religión y al dinero. Me encanta identificar y registrar la materialización del despilfarro de nuestros hábitos cotidianos, por ejemplo, en las azoteas de los edificios son muy comunes los módulos de tendederos, estos cuadros de malla ciclónica que los coronan y que en realidad se utilizan como bodegas de los objetos que no sirven mas, pero que se guardan a partir de una especie de culto por la memoria y la melancolía… El hecho de pensar que si fueran forrados con bolsas de plástico o pedazos de cartón, estos podrían ofrecer soluciones de vivienda –como las existentes en los barrios marginales- pero ubicados en colonias céntricas; su aprovechamiento racional representaría soluciones a necesidades de espacio y territorio bien innovadoras. Me  sorprende mucho como esta cultura del despilfarro se ha materializado al grado tal de que se vendan y consuman camisas con doble cuello en una sociedad marcada por grandes diferencias sociales, el otro día observaba en el metro a un portador de estas camisas, completamente indiferente con la presencia de un niño de 8 años que vendía chicles, cuya camisa rasgada pedía a gritos el segundo cuello de este, que serviría más bien como parche para cubrir sus rasgaduras. 




¿Cuál crees que es el papel del artista con respecto a la sociedad?
Depende a qué tipo de artista te refieras y a que segmento de la sociedad…, hoy veía mientras desayunaba en una fondita de comida popular en el centro histórico una emisión “homenaje” al aniversario de un artista de TV 7 cuyo papel fuera de las telenovelas, se limitaba a fingir el llanto con kleenex en mano mientras su padre contaba anécdotas de su infancia, a disfrazar su frustración mientas su esposa contaba historias de sobrevivencia por lo que representa vivir con tal personaje y a contener en sus gestos su amor verdadero, limitado y oculto en un closet-casillero de gimnasio, representado por uno de sus mejores amigos, papi fake, muscle man… Que te puedo decir, vivimos en un mundo de apariencias.

A mí me resulta más profundo y autentico ver al mendigo que se revuelca “entre monas” batallando con sus cuestiones existenciales y distorsionadas, mientras su cerebro se derrite al compas del thinner… siempre tan crudo, evidente y vivo;  como tener el chile de fuera y una masturbación en honor a la actriz del “TV Notas” que acaba de ser internada por crisis nerviosa, dicha de otra forma overdosse… aquella que aparece en primera plana en el puesto de periódicos. Así entonces, el mendigo sin domicilio fijo (Sans Domicile Fixe) devuelve a la sociedad que lo ignora su indiferencia como moneda de cambio, a través de actos que la misma condena, juzga y critica, como bien dijera Lennon “Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, mientras la violencia se practica a plena luz del día...” Creo que el papel de aquellos que cargan con una naturaleza creativa incontrolable es el de hacer evidente aquello que se ignora por obviedad en una ciudad donde reina la prisa y el ritmo de trabajo para dar resultados que son para ayer, que niegan e ignoran el valor del presente, que no dan lugar al futuro, a la esperanza.

Para mí, aquellas manifestaciones que me tocan las fibras, inspiran y alimentan el alma, son las que dejan a un lado la necesidad del reconocimiento personal y la pizca de poder, seguras de que eso justamente es lo que menos se necesita para sobrevivir. Para vivir y expresarse creativamente  se requiere apertura del espíritu y abandono de dogmas, ponerse al mismo nivel de relación con Armando, el teporocho que le dicen “el mil”, ¿por qué? Porque siempre anda a mil por hora; pero que en el fondo es una buena persona, que te abre las puertas de su casa de cartón en Naucalpan y una vez que entras en su sala te dice: “mira fresa, esos son los tres cuadros más importantes de mi vida, el primero es la boda de mis padres que no veo hace más de diez años y no sé que es de ellos; el segundo es de mi primera comunión y veme aquí, tan ateo e incrédulo ante la luz que esa velita adornada de encajes y perlas blancas representa” y en ese último te presento a mi vieja”. El tercero es un recorte del periódico “La Prensa” que muestra una tetona güera increíble mami fake con las piernas abiertas, manchado de una plasta blanca que representa su fidelidad a lo que la imagen y relación intima representan. Entonces le digo: “Es tu ruka pero a la fecha lo ignora… pues quedo confundida entre la fecha del shooting y la de la publicación”; simplemente me responde con cara de asombro que eso de “chuting”. Desde la interpretación simbólica y cultural de Armando, me queda claro que esos tres cuadros ubicados en esa sala con piso de tierra representan una especie de galería, la del arte de su vida.



¿Que opinas de la nueva escena artística independiente en México?
La verdad no soy un conocedor del tema, por ahí leí que el mercado del arte emergente en México es uno de los más importantes después del chino, no me sorprende, los chinos sobreviven en el intersticio entre la legalidad y lo prohibido, la verdad los admiro mucho y al mismo tiempo despiertan en mi unos sentimientos de exclusión dignos de un nuevo holocausto. Personalmente considero al arte contemporáneo una figura amorfa con muchas aristas: la de expresiones que no termino de entender por su ambigüedad -tal vez por mis raíces e historia de vida-; que se desenvuelve muchas veces en el camino de la especulación y las influencias que lo utilizan como un mecanismo de “wash and where”, que representa puertas y formas de escalera ascendente y al mismo tiempo una representación paralela de lo cotidiano, tan difícil y complejo de llevar a cabo si buscas ser parte de lo que dicta integrarte a lo cotidiano. Es una historia de amor y odio.

Para mí, creo que lo más relevante, mas allá de categorizar aquello bueno de lo malo en el arte contemporáneo, son aquellas emociones que surgen profundamente de identificarte o de repulsión sobre aquello que los creadores buscan transmitir a través de su obra y lo digo sin menospreciar porque reconozco cosas que si me despiertan emociones profundas. Cada vez que voy a una feria de arte me mentalizo y digo bueno esto es lo que hay y representa un mensaje que alguien busca transmitir, tal vez no lo entiendas, pero la vida es así, un intercambio de códigos cuyo valor radica justamente en eso: el sentimiento de apropiación, el de exclusión o el de indiferencia. Al final, esta mezcla y la forma de asimilarla representa la esencia de la manera en como uno se relaciona con el exterior, y más que con el exterior, con los marcos establecidos por las opiniones y la relación de entendimiento que se generan con la expresión creativa, con formas bien subjetivas y  personales  de interpretar al mundo.

Sobre las coincidencias y los paralelismos.
Mucha de la gente que tiene contacto con mi trabajo me pregunta si tengo una influencia directa del trabajo de Jan Hendrix o si trabaje con él. El único acercamiento que tuve con Jan fue en 2007, yo acababa de regresar de Tulum donde viví 4 años y fui al museo Rufino Tamayo invitado por un amigo arquitecto en común. Me dijo te presento a Jan, estoy seguro que tendrán muchas cosas en común para platicar (si mal no recuerdo Jan como yo acabábamos de terminar con nuestras respectivas relaciones amorosas). Acabo el happening y caminamos juntos a Paseo de la Reforma para regresar cada uno a casa, nos despedimos en el momento que el tomo el taxi, yo quería caminar, necesitaba respirar, mi llegada a la ciudad seguía cargada de emociones y sorpresas a cada instante marcadas por la monumentalidad de la ciudad de México, en contraparte con el paraíso del Caribe que acababa de abandonar.

Algún tiempo después en una visita a Oaxaca, me sorprendió una obra de metal que el maestro Toledo tenía en su resto, la cual estuvo marcada por la coincidencia y obsesión que yo tenía en ese momento con la geometría de los arboles a contraluz de la hora azul que el amanecer brinda. Soy poco curioso así que no indague demasiado sobre el autor, más bien me tome una foto con la obra de fondo y que circunstancialmente es obra de Hendrix. Más adelante concluí la serie llamada “Nature Trouvée”, de la cual una pieza forma parte de la arquitectura del Péndulo en la Roma recién inaugurado. Cada vez que presumía mi trabajo la gente me  decía ah yo pensé que era el trabajo de Hendrix… a raíz de los comentarios comencé a indagar en su trabajo y me sigue sorprendiendo el paralelismo existente sobre la interpretación que ambos tenemos de los elementos de la naturaleza. Hasta donde se Jan no trabaja con el tema del progreso, me pregunto si él estaría dispuesto a tomar un café y darme su punto de vista sobre mi trabajo.

La pregunta queda al aire, mientras tanto me despido y doy gracias a Valeria el espacio y la oportunidad de compartir con ustedes un poco de las ideas que giran y dan vueltas en torno a mi cabeza.

Para conocer más sobre el trabajo de Moisés visiten http://vimeo.com/23993646


lunes, 15 de abril de 2013

Frank regresa a casa



Frank Muñoz es un tipo serio. Un chico que camina con un aire nostálgico, como antiguo, con un semblante apacible y elegante, silencioso, pero profundo. El día que me invitó a su estudio pude percibir esa nostalgia en sus fotos, en especial, me llamó la atención la de un colchón blanco abandonado rodeado de un paisaje frío de blanca nieve.  Es probable que esa nostalgia, es la misma a la que recurrió para armar su próxima exposición llamada “La Coatlicue regresa a casa” que surge como idea durante su estadía artística en la ciudad de Lyon, Francia y en la que, desarrolla piezas sobre las similitudes entre los símbolos de dominación socio-político totalitarios del siglo XX y los íconos prehispánicos del México antiguo, tomando como eje temático la escultura de la Coatlicue, madre y origen de la tierra en el pensamiento cosmogónico de los aztecas.

La obra la comprenden más de 30 piezas, en las que se incluyen grabados, pinturas y esculturas y será inaugurada el próximo 3 de mayo en la Casa del Artista, en la ciudad de Tlaxcala, a las 19:00 hrs. Espero verlos por ahí, mientras tanto, les anexo la entrevista que le hice.



¿Como inició tu vocación de artista?
Desde muy temprana edad me he visto ocupado en procesos creativos, antes de una manera más inconsciente; quiero decir, que ocupaba mi tiempo dibujando, inventando, jugando.  Y aunque no crecí en un ambiente cultural ni artístico, mi madre solía pintar por gusto y otros familiares se dedicaban al fotoperiodismo, crecí viéndolos y me gustó lo que hacían.

Ahora hago algo parecido pero de una manera más ordenada, escribiendo, almacenando ideas en cuadernos de notas, y realizando trabajos que creo que vale la pena ver terminados.

¿Cuál es tu metodología de trabajo?
No tengo una metodología establecida como un patrón o una guía, pero cuando hago algo me gusta terminarlo de una sola vez  o en un lapso de tiempo continuo, no me gusta dejar las cosas a medias, si eso pasa me aburro y tengo la impresión de que pierden espontaneidad y la energía de trabajo.





¿Quiénes o qué objetos de estudio te inspiran al momento de crear?

La historia es muy importante para mi, estudiar el pasado, hechos reales que han construido el presente, acontecimientos que han marcado mi vida, me gusta entender el contexto de esos hechos para formarme un criterio y tener herramientas e ideas para desarrollar una manera de reconocerme a mi mismo y de entender mi cotidianidad a través de mi trabajo, no elijo un tema del catálogo del arte.

Cualquier objeto o situación son importantes para mí,sobre todo al viajar encuentro grandes experiencias que influyen en mi obra, como los museos, la arquitectura, las relaciones con las personas y mi relación con el lugar en el que me encuentre.




¿Cuál crees que es el papel del artista con respecto a la sociedad?
Creo que no hay ningún papel que deba jugar el artista con respecto a la sociedad, ya que el artista también es parte de esa sociedad sólo que actúa de una manera más libre, pero realiza un trabajo que requiere de entendimiento igual que muchos otros. El artista debe ser responsable consigo mismo, me refiero que tiene que entender su historia para crear y que valga la pena ver su trabajo.

¿Qué es lo que te gustaría que el espectador entendiera de tu próxima exposición?
Ésta exposición tiene un lado histórico: “los símbolos de consolidación político-totalitarios”, pero también tiene otra cara que tiene que ver con la materia, con la pintura en si misma y con el acto de pintar, y eso es lo que se ve, y con mi experiencia de realizar esta obra en otras partes del mundo.
Me gustaría que el espectador disfrutara de las obras y que se divirtiera. 

lunes, 8 de abril de 2013

The Sign: Helena Volkova por Valeria Lambada


Una de las razones por las que decidí involucrarme con nuevos artistas plásticos ocurrió cuando una muy querida amiga de Tlaxcala, Roxana Romero me enseñó la página de Helena Garza, una chica de 23 años, artista, que además vivía muy cerca de donde yo crecí.


  De inmediato provocó mi curiosidad, me vi envuelta en su explosión de color, su necesidad de interpretar la sociedad de cultura de masas y criticarla, y en cierto sentido, me atrajo su sensualidad en los trazos curvos y delicados, que al mismo tiempo cobraban fuerza a través de sus imágenes en movimiento. Siempre en movimiento. Porque Helena es una máquina para pintar. Produce todo el tiempo, y siempre está buscando referencias, desde la música hasta las frases más inverosímiles y los discursos más complejos. Además siempre está feliz, al menos siempre la veo así. Es de esas personas que quiere comerse el mundo, y me enorgullece poder trabajar con ella y contagiarme de ese entusiasmo (por algo me encantan sus lobos con sus colmillos afilados). A continuación les presento la entrevista que le hice. 




¿Como crees que inició tu vocación de artista?
Sonará muy trillado, pero desde muy pequeña tuve la inquietud de crear cosas con objetos o hacer dibujos con materiales poco convencionales, no fue difícil para mi darme cuenta desde los 16 años que mi vocación era ser artista, nunca tuve la duda. Aparte de las artes visuales me gusta también hacer música. 

¿Cuál es tu metodología de trabajo? 
Mi proceso artístico siempre empieza por escoger una paleta de color, por lo general siempre tengo varios temas de investigación en proceso, entonces escojo alguno que se adapte a los colores antes planeados, tomo algunas fotografías y es así como empiezo una colección de obras con el tema. Me gusta mucho trabajar con técnicas que me resulten inmediatas.

¿Quiénes o qué objetos de estudio te inspiran en el momento de creación?
La mayor parte de las veces me inspiro con imágenes que obtengo de distintos medios, como libros, revistas, la web, hasta los perfiles de mis amigos, Todos los días procuro consumir gran cantidad de imágenes y como ejercicio interpretarlas o darles otra lectura. También me inspiran mucho las personas con las que suelo convivir: físicos, artistas, escritores, músicos, mi familia, son todos ellos muy interesantes.


¿Cuál es tu meta como artista?
Producir en gran cantidad pero principalmente crear piezas con un contenido profundo y proyección que provoquen sensaciones al espectador. Creo que si una pieza artística pretende llamarse "Obra de arte", por consecuencia es necesario que cause alguna reacción. Cuando esto no ocurre, el diálogo entre artista y público no se consuma, por lo tanto, el mensaje es inexistente e insignificante y la pieza se convierte en un objeto común.  

Para conocer más sobre la obra de Helena visita:
http://helenavolkova.tumblr.com/